Juan José Valdez Hidalgo en su versión de ‘Doble J’ ha tropezado con el precio que se paga cuando la rebeldía le gana “pila” a la obediencia. Buscando “sus ferias” (dinero), aprendió que, aunque en el camino abundaran las piedras, no podía haber “bobo” para conseguir un propósito “bacano”. Respetar el nombre de su padre Juan Valdez y el de su madre Luisa Hidalgo siempre lo ha hecho reflexionar sobre qué sí y qué no al momento de echar andar un plan de supervivencia en cualquier ambiente en que se desenvuelva.
Hoy LISTÍN DIARIO cuenta la historia de este joven al que un golpe de suerte le evitó caer en el mismo infierno. La forma en que se dieron las cosas para conversar con él, recrea la trama de la película ‘El poder de la cruz’, un ‘film’ que entrelaza la vida de varias personas. Cada episodio explica el porqué de lo que le sucede a cada una.
¿Por qué la recrea? Porque la entrevista surgió luego de Jochy Santos alzarse con el ‘Gran Soberano’ en la recién celebrada premiación de Acroarte. Llamó para agradecer por una columna que resaltaba los sobrados méritos que tiene para obtener esta distinción, y terminó siendo intermediario para que se diera esta conversación con ‘Doble J’.
Facilitó el contacto para que el joven de 32 años contara cómo ha logrado superarse, si, basado en las anécdotas que cuenta en el programa, viene de un barrio, de vivir una vida un tanto desordenada y, de tener sueños sin una base sólida para hacerlos realidad. ¡Ojo! Mientras vivió con sus padres, nunca le faltó nada: “No era rico, pero ellos siempre se esforzaron por darnos lo mejor a mí y a mis dos hermanos”. Lo ha dejado saber en diversos escenarios.
Por fin, llegó el día de la entrevista. Con la formalidad que, de un tiempo para acá decidió tener, entró al lobby de este diario. Lucía un jean oscuro, una camisa mangas largas, unas buenas gafas, y una apariencia que habla de cómo se ha dejado influenciar para bien de quienes ahora le rodean. Tanto ha avanzado en la imagen que desde ya está proyectando, que no tenía una de sus gorras caras que por años le han dado vida a su estilo.
Su puntualidad hizo justicia del hombre que está construyendo. Tímido, pero aguerrido, sostuvo una conversación que, en cada frase dejaba claro el potencial que posee como persona y como comunicador. No tiene pose. Es tal cual se muestra. La sinceridad es su carta de presentación, y la responsabilidad es la cualidad que entiende, lo define.
Hasta vendió su ropa
“He tenido momentos duros en mi vida. He caído en olla, feo”. En este momento, la palabra feo sí guarda su significado. Tomen en cuenta que para él, el término es positivo. En contexto: “Fulano tiene una feria fea”, lo cual, en su jerga, quiere decir que tiene demasiado dinero.
Pese a esa época de malaria: “Siempre he tratado de cumplir con mis compromisos. Cuando nació mi hijo Jadiel, yo trabajaba mucho en una tienda de repuesto para que no le faltara nada. No era fácil resolver con 3,000 pesos la comida, la leche y los pampers. No me quedaba un peso para nada. Al contrario, me faltaba”. Su rostro pone en evidencia el sufrimiento de aquellos tiempos.
Tan en malas estaba ‘Doble J’ que, se vio en la necesidad de vender su ropa cara, sus tenis de reconocidas marcas, sus prendas… “Era lo único que tenía, y no podía ir donde mi papá para que me ayudara sabiendo que tantas veces trató de llevarme por el buen camino”. Un brillo en sus ojos delata su arrepentimiento. Reivindicarse era lo que seguía. Ahora es un hombre nuevo, con la aspiración de terminar su carrera y ser un profesional competente, un gran empresario, y un ejemplo para sus hijos: Jadiel y Melody.
- Ficha técnica
- En pocas palabras
- Nombre: Juan José Valdez Hidalgo (Doble J)
- Agradecimiento: A sus padres, a quienes no obedeció cuando debía hacerlo, pero que fueron los que le inculcado los valores y principios que no lo dejaron caer en determinadas tentaciones. Además, muestra su gratitud a Jochy, a quien define como un segundo padre.
- Sueños: Terminar su carrera de Administración de Empresas, y estudiar Psicología. Un tío graduado bien adulto, lo inspira. Trabaja para tener su propio negocio: puede ser una tienda de ropa, una discoteca, comprar y vender vehículos, o un estudio para grabaciones musicales y comunicacionales.
“Hay que hacer primero lo que se debe y luego lo que se quiere”
Esta contundente reflexión es lo que ha aprendido Juan José Valdez, ‘Doble J’ luego de probar las verdes y ahora, las maduras. No hay duda de que se siente más cómodo con su nueva versión, aunque sin perder su esencia. Hoy, sus cañones los enfila hacia la preparación, el progreso, y hacia convertirse en un buen ejemplo para los jóvenes.
La vida “motrenca” de ‘Doble J’ fue más allá de las simples carencias. Para esos días de “malaria”, con su niño pequeño, que ahora tiene nueve años, sentía que algo desconocido se apoderaba de él. Buscando respuesta a lo que le pasaba, supo que se trataba de depresión. Su nivel de comprensión, lo llevó a enfrentar la situación. “Realmente, yo aprendo mucho y rápido porque pongo atención, hago caso a lo que me dicen y a lo que leo. Es más, yo escucho más de lo que hablo, ya tú puedes saber…”. Dejó unos puntos suspensivos que claramente revelan que reconoce que es un buen conversador.
En aquellos momentos, las redes sociales tomaban protagonismo y, hábil al fin, grababa videos de la vida diaria. “A la gente comenzó a gustarle por la forma mía de comunicar, y fui dándome a conocer poco a poco”. Al principio, tal vez no lo veía como una fuente de ingreso, aunque sí, como un escape a la triste realidad que estaba viviendo “por mi mala cabeza”. Aún así, no tiraba la toalla.
Acostumbrado a vivir de discoteca en discoteca, de bonche en bonche con ‘El Pastor’ y otros amigos, este hombre que no se rinde ante las desavenencias, sabía que ya con una familia a cargo, las cosas no eran tan pintorescas. Sacó provecho de las malas experiencias, y meditó sobre las consecuencias que se enfrentan por no llevarse de los consejos de los padres. “Sin caer en lo mal hecho, yo buscaba la forma de sacar a mi familia adelante. Me fui a Nueva York y allá pasé trabajo también”. Estaba en “olla”, pero iba aprendiendo de esa lección de vida.
Mientras se acomodaba en el sofá donde estaba sentado durante la conversación, no perdió tiempo en admitir que todas estas enseñanzas le habían hecho reflexionar sobre lo que en verdad quería en su vida. Ahí se dio cuenta de que: “Hay que hacer primero lo que se debe y luego lo que se quiere”. Una buena frase para llegar a jóvenes que como él en su momento, quieren llevarse el mundo por delante.
Conforme fue poniendo en práctica este enunciado, iba abriéndose caminino hacia una vida más ligera y menos peligrosa. Fue en ese momento en el que Dios, en quien tanto cree, le mandó el golpe de suerte que necesitaba para abandonar por completo aquello que no lo dejaba avanzar.
“Que dice el don que vaya por allá”
‘Dobje J’ nunca ha olvidado ese mensaje de Albert Mena, a quien no conocía, pero que estaba casi seguro lo había visto en la televisión. Su gran sorpresa fue cuando descubrió que a quién éste se refería con: “Que dice el don que vaya por allá”, era a Jochy Santos, una figura que siempre ha tenido su respeto. Aclarado todo, Juan José atendió la invitación y se apersonó al programa de radio ‘El Mismo Golpe’ sin saber que ese día lo sacarían al aire.
“Recuerdo que llegué allí y había un grupo de gente. Me dijeron que me esperara un poco. Después Jochy me dice que me siente, y me saca al aire, sin yo saber, pero na’, metí mano, y a los oyentes les gustó. Le dijeron que me dejara ahí”. Lo volvieron a invitar hasta que pasó a formar parte del equipo, al punto de que el pasado 22 de este mes de abril, cumplió siete años en este proyecto comunicacional.
Con una calma que pone en relieve su decencia, habló de su infinita gratitud a Jochy. “Después de mis padres, él es la persona a la que más respeto en el mundo. Por él, no sólo estoy donde hoy me encuentro, sino que por sus consejos, dejé las malas palabras, y la vida desordenada que llevaba”. Gracias al legendario comunicador, ha tenido el chance de abrirse camino en otros programas que también han contribuido a su golpe de suerte y a que, aunque con su mote de ‘Doble J’ exhiba una versión digna de admirar.
Por: Martha Queliz




