Wander Franco empieza a encontrar puertas abiertas en Venezuela, pero ninguna garantiza todavía que el campocorto dominicano pueda atravesarlas.
Erick Almonte, presidente de la Federación Nacional de Peloteros Profesionales (Fenapepro), confirmó que ha recibido más de ocho llamadas de equipos venezolanos interesados en conocer la situación de Franco, quien quedó en libertad de los Leones del Escogido y busca regresar al béisbol competitivo después de más de tres años de inactividad oficial.
“He recibido más de ocho llamadas de diferentes equipos de Venezuela interesados en conocer la situación de Wander”, reiteró Almonte en el programa Diamante Deportivo.
El interés representa hasta ahora el movimiento más concreto alrededor de un posible regreso de Franco a una liga profesional. Sin embargo, las consultas de los clubes venezolanos no constituyen una oferta formal ni significan que el jugador tenga asegurado un puesto en alguna alineación.
Una cosa es que él quiera jugar y otra cosa es que estén las condiciones para que pueda hacerlo”, explicó Almonte.
El principal obstáculo no está necesariamente en la disposición del jugador ni en el interés de los equipos, sino en las restricciones que todavía rodean su situación contractual y legal.
Franco continúa vinculado a los Rays de Tampa Bay mediante el contrato de 182 millones de dólares que firmó con la organización. El acuerdo quedó paralizado en medio de la situación que mantiene al dominicano en la lista restringida, mientras dejó de recibir pagos de Tampa Bay desde julio de 2024.
La participación de Franco en una liga invernal también está condicionada por las reglas que regulan a los jugadores pertenecientes a organizaciones de Grandes Ligas. El Winter League Agreement establece los parámetros bajo los cuales los peloteros bajo contrato pueden actuar en las ligas de invierno.
Por eso, aunque el Escogido decidió cortar sus vínculos con Franco, esa decisión no elimina automáticamente todos los obstáculos para que el jugador pueda actuar en Venezuela. Los Rays todavía representan una pieza determinante para definir su futuro inmediato en el terreno.
A esa situación se suma el proceso judicial que enfrenta en República Dominicana. Franco tiene programada para el 22 de septiembre una audiencia de apelación en Puerto Plata.
Su defensa busca que sea revocada la declaración de culpabilidad, mientras el Ministerio Público pretende que sea eliminado el perdón judicial que le fue concedido.
En medio de ese escenario, Franco se mantiene entrenando con la intención de regresar al béisbol profesional. Su último partido oficial se remonta a 2023, antes de que su carrera quedara interrumpida por los procesos legales y las restricciones relacionadas con su situación.
El interés de Venezuela, por tanto, es significativo, pero todavía está lejos de convertirse en un contrato.
Almonte dejó claro que Fenapepro no puede decidir dónde jugará Franco ni convertir las llamadas de los clubes en una autorización para actuar. Los equipos, por ahora, solamente están tratando de conocer qué posibilidades existen para incorporar al dominicano.
Pero las consultas revelan algo que hasta hace poco parecía improbable: existe un mercado profesional dispuesto a estudiar el regreso de Franco.
Ahora, buena parte de la decisión está fuera de sus manos. Ocho o más equipos venezolanos ya preguntaron por el exjugador de Tampa Bay; el Escogido lo dejó libre; Franco continúa preparándose y su situación judicial avanza hacia una nueva audiencia.
Si los obstáculos contractuales y legales son superados y Tampa Bay autoriza su participación, Venezuela podría convertirse en el escenario donde Wander Franco intente comenzar nuevamente su carrera en el béisbol profesional.
Por: Alexander Gomez




