Cada día, antes de entrar al agua, los integrantes de la selección dominicana de esquí náutico borran un número de una pizarra y escriben otro. Es el conteo regresivo hacia los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, un ritual que alimenta el sueño de conquistar medallas en casa.
El equipo, integrado por Andrea Pigozzi, Robert Pigozzi, Paolo Pigozzi, Francesca Pigozzi, Andrea Reyes, Willem Bouma y Amelia Then, cumple una intensa preparación en el mismo lago donde se celebrarán las competencias del próximo año.
Desde diciembre, los atletas entrenan entre cinco y seis días por semana, aprovechando el conocimiento que tienen de un escenario que ha sido parte de su formación deportiva.
“Tenemos una ventaja delante de los otros atletas porque conocemos este lugar desde pequeñitos. Conocemos cada esquina del lago. Pero no nos podemos confiar, siempre hay que estar atentos”, manifestó Andrea Pigozzi, medallista de plata en los XXI Juegos Bolivarianos.
Aunque reconoce el beneficio de competir en un escenario familiar, el joven esquiador entiende que el verdadero desafío será responder bajo la presión de hacerlo ante su público.
“Persigo mejorar mis resultados de cara al Mundial y mejorar mi ranking”, agregó.
Un día menos
La pizarra que acompaña cada entrenamiento termina con una frase que resume la ilusión del equipo: “Y para conquistar el oro”.
Andrea Reyes confesó que ese sencillo detalle se ha convertido en una fuente constante de motivación.
“Tenemos muchas esperanzas de conseguir varias medallas como equipo porque hemos venido entrenando de una manera súper consistente. Tener ese letrero ahí nos hace decir: ‘¡Wow!, un día menos’. Cuando vemos que el número cambia nos mantiene conversando y enfocados”, expresó.
Como una familia
Más allá del trabajo físico y técnico, los atletas coinciden en que la armonía del grupo ha sido una de las claves de la preparación.
“Cuando tú entras al agua es otra cosa, porque siempre hay risas. Si uno sale quillado o triste, nunca hay conflicto; siempre nos apoyamos. Al saber que estás en familia y en casa, te mantienes menos nervioso”, comentó Andrea Pigozzi.
Las prácticas son dirigidas por Larry Ghhisler y Jhoan Pérez, quien explicó que el equipo ya superó la fase de mayor carga física y ahora trabaja en los detalles que pueden marcar la diferencia durante la competencia.
“Físicamente se hizo la base entera para llegar a la competición. Ahora estamos en el punto donde los muchachos pasan más tiempo corrigiendo y ajustando detalles técnicos mínimos de cara a la competencia”, explicó Pérez.
El entrenador añadió que el esquí náutico demanda una preparación muy particular, en la que la precisión, la coordinación y la consistencia técnica pesan más que la fuerza física.
Con la cuenta regresiva avanzando día tras día, los integrantes de la selección dominicana mantienen intacta la ilusión de convertir el lago donde aprendieron a competir en el escenario de una de las actuaciones más memorables de su historia.
Por: David Hernandez




