El extremo de origen dominicano, Rubén Vargas, fue el encargado de poner el broche de oro en la contundente victoria de Suiza por 4-1 sobre Bosnia-Herzegovina el jueves, un triunfo que coloca a los helvéticos en el liderato de su grupo.
Tras un inicio de torneo complicado por el empate 1-1 ante Qatar la semana pasada, Suiza dominó el encuentro pero no lograba reflejarlo en el marcador ante unos bosnios que defendían con uñas y dientes un invicto de nueve partidos oficiales.
La defensa bosnia comenzó a agrietarse en el minuto 74, cuando el joven suplente Johan Manzambi desatascó el partido con una volea espectacular para poner el empate. La frustración de Bosnia se hizo evidente poco después, cuando Tarik Muharemovic fue expulsado por una entrada criminal, dejando a su equipo con 10 hombres en el tramo final.
Con la ventaja numérica en la cancha, apareció la velocidad y el instinto matador de Rubén Vargas. En el minuto 84, el atacante de raíces quisqueyanas aprovechó los espacios en la defensa rival para mandar el balón al fondo de la red.
El gol de Vargas no solo sepultó cualquier esperanza de reacción de Bosnia, sino que desató la euforia de la fanaticada suiza y llenó de orgullo a la comunidad dominicana que sigue de cerca los pasos del habilidoso futbolista en la élite internacional. Con este 4-1, Suiza toma el control absoluto de su sector de cara a la siguiente fase.
Por: Gabriel A. Hernandez




