La temporada ciclónica inicia oficialmente en junio y se extiende hasta noviembre, un período en el que República Dominicana y toda la región del Caribe deben estar atentos a los fenómenos atmosféricos que pueden convertirse en tormentas o huracanes. Aunque cada año se emiten alertas y recomendaciones, todavía persisten errores comunes que ponen en riesgo la seguridad de las familias y comunidades.
Uno de los principales errores es subestimar las advertencias oficiales.
Muchas personas esperan a último momento para tomar medidas, lo que reduce el margen de acción y aumenta la vulnerabilidad.
Otro error frecuente es no revisar el estado de las viviendas, especialmente techos, ventanas y drenajes, que suelen ser los primeros puntos de impacto durante lluvias intensas y ráfagas de viento.
También es un fallo común no contar con un plan familiar de emergencia. La improvisación en medio de una tormenta puede generar confusión y poner en peligro a los más vulnerables, como niños y adultos mayores. A esto se suma la falta de provisiones básicas: agua potable, alimentos no perecederos, linternas, baterías y medicamentos, que deben estar disponibles antes de que se produzca cualquier eventualidad.
Otro error que se repite es no identificar previamente los refugios seguros o rutas de evacuación. En situaciones de emergencia, el tiempo es crucial y conocer de antemano dónde acudir puede salvar vidas. Además, el uso de velas durante apagones representa un riesgo de incendios; se recomienda optar por linternas recargables o lámparas de batería.
Fuente: Hoy




