El dominicano Juan Soto ha comenzado la temporada 2026 de las Grandes Ligas con el bate en llamas, siendo pieza clave en el positivo arranque de los New York Mets durante la primera semana de acción.
Luego de una sólida presentación en su debut con la franquicia neoyorquina, Soto llega a esta campaña con un objetivo claro: dar el siguiente paso y llevar a los Mets a la postemporada, una meta que quedó pendiente en la pasada temporada.
Producción inmediata en la primera serie
En los primeros compromisos del año, el jardinero mostró su calidad ofensiva. En 14 turnos al bate, registró un promedio de .357, conectando cinco imparables y remolcando tres carreras. Su capacidad para responder en momentos clave fue determinante para que los Mets se llevaran dos victorias en tres partidos ante los Pittsburgh Pirates en el Citi Field.
Además, su OPS de .829 refleja no solo consistencia al bate, sino también su combinación de poder y disciplina en el plato, dos de las principales fortalezas que lo han convertido en una de las grandes estrellas de la liga.
Liderazgo y aspiraciones altas
Soto también asume un rol protagónico dentro del equipo, compartiendo liderazgo con figuras como Francisco Lindor. Su impacto no solo se mide en estadísticas, sino en la energía ofensiva que imprime a la alineación.
De mantener este ritmo, el quisqueyano podría entrar en la conversación por el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, galardón que recientemente ha dominado Shohei Ohtani.
Tras una temporada anterior en la que hizo historia dentro de la organización con una campaña de 40 jonrones y 30 bases robadas, Soto parece decidido a superar sus propios límites y convertir a los Mets en un serio contendiente en 2026.
Con un inicio explosivo y grandes expectativas por delante, el dominicano vuelve a demostrar por qué es uno de los bateadores más temidos del béisbol actual.
Por: Hecmari Ugarte




